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Distribuidora vs. Comercializadora: Responsabilidad civil.

Demasiadas veces he tenido que descartar la viabilidad de procedimientos de reclamación de empresas con altos consumos de electricidad sobre fallos en lecturas del contador ante las dudas de legitimación pasiva (quién puede ser demandado) que esto podía representar: ¿Es responsable la distribuidora, que se ocupa del mantenimiento y lectura de los sistemas de medida de electricidad, o es responsable la comercializadora, que vende esa electricidad?

Equivocarse sobre la legitimación pasiva tiene consecuencias fatales: Demandar a quien no tiene legitimación pasiva supone la CONDENA EN COSTAS en perjuicio de quien demandó indebidamente. La complejidad de la relación jurídica de ambas empresas con el cliente exigía esta prudencia.

Han pasado varios años ya, y nuevamente tengo un asunto bastante gordo de electricidad sobre la mesa. El Tribunal Supremo, en su sentencia 624/2016, se encontró también con este problema: Una empresa sufre daños por culpa de un defectuoso suministro de electricidad, ¿a quién se demanda: a la distribuidora o a la comercializadora?

La respuesta fue contundente: la comercializadora es la responsable de cualquier defecto de suministro, puesto que el artículo 9. h de la Ley 54/1997 de 27 de Noviembre de 1997 atribuye a los comercializadores la función de la venta de energía eléctrica, sin ambajes y de un modo directo.

Textualmente, dicha sentencia refiere:

“No cabe duda de que la comercializadora, como suministradora, se vinculó contractualmente a una obligación de suministro de energía de acuerdo a unos estándares de calidad y continuidad del suministro (cláusula 1.1 del contrato). Del mismo modo que se reservó, como condición suspensiva del contrato, una facultad de control acerca de la adecuación de las instalaciones del cliente para que dicha energía pudiera ser suministrada (cláusula 1.4 del contrato). Por su parte, el cliente accedió a dicha contratación confiado en que del contrato suscrito podría razonablemente esperar, a cambio del precio estipulado, que la comercializadora respondiera de su obligación, no como una mera intermediaria sin vinculación directa, sino que cumpliese con las expectativas de «todo aquello que cabía esperar» de un modo razonable y de buena fe, con arreglo a la naturaleza y características del contrato celebrado. Integración contractual, con base al principio de buena fe, que también viene contemplada en el artículo 6102 de los PECL (principios de derecho europeo de los contratos). Como tampoco puede concebirse como caso fortuito exonerador de responsabilidad ( artículo 1105 del Código Civil ) un suceso que cae dentro de la esfera de control de riesgo a cargo del deudor, y al que es ajeno el cliente o consumidor.”

Traducción: Básicamente, viene a decir que si vendes electricidad, tienes una responsabilidad sin reservas de cara al cliente, y para el caso de que el problema no sea de la comercializadora sino de la distribuidora, que se peleen entre ellas, pero que al cliente no le afecte esta pelea. El cliente tiene que demandar a quién contrató:  la comercializadora.

Solucionada una duda que, la verdad, siempre me generó dolor de cabeza, sólo queda reclamar ahora las responsabilidades oportunas a las compañías eléctricas. Y ya sabéis lo que disfruto haciéndoles frente.

 

Si eres empresa y tienes un procedimiento de reclamación de suministro eléctrico, puedes ponerte en contacto conmigo vía mail: hola@aletra.es .

Si eres un consumidor, te ayudarán en Consumo de forma gratuita.

Link a la Sentencia del Tribunal Supremo: Pincha aquí

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