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Divorcio contencioso o mutuo acuerdo, ¿Qué es mejor?

 

A la pregunta que encabeza esta publicación sólo hay una respuesta razonable: de mutuo acuerdo, porque se supone que las dos partes toman la decisión de forma conjunta, lo cual es lo mejor, ya lo sabemos. Pero a veces se me presentan personas que se quieren divorciar de mutuo acuerdo porque las dos se quieren divorciar, pero no están de acuerdo en nada más.

Os voy a contar cómo vivo yo cada uno de los procedimientos de divorcio como profesional.

Personas que están de acuerdo en todo.

Los procedimientos de familia, no lo podemos negar, son duros.  La situación sentimental de dos personas es la base del procedimiento. Por eso, el hecho de que estas dos personas sean capaces de tomar decisiones racionales en un momento tan complicado, permite que esas decisiones sean, al final, positivas. Es normal que haya algunas dudas en cuestiones básicas, pero si hay acuerdo en cómo se reparten los bienes gananciales, cómo es el régimen de custodia y en su caso, la cantidad a abonar en concepto de alimentos, es un buen comienzo para un divorcio de mutuo acuerdo. Existe una ventaja económica de tiempo y dinero y es que sólo hace falta un abogado y un procurador, y no hay plazos procesales de demanda y contestación (20 días hábiles).

Personas que sólo están de acuerdo en divorciarse.

Me ha pasado alguna vez que la pareja quiere iniciar un procedimiento de divorcio de mutuo acuerdo, pero en lo único que está de acuerdo es en divorciarse. Todo lo demás (custodia, bienes, pensión de alimentos) parece que tiene que depender de la decisión del abogado. Para mí son procedimientos que no son viables. Por buena que sea negociando,  yo no puedo negociar para subir la pensión de alimentos y a la vez, para minorarla. Puedo hacer propuestas y ayudar a llegar a acuerdos. Pero negociar, no. La decisión tiene que ser, como se puede uno imaginar, de mutuo acuerdo. En estos casos para mí es mejor que cada uno tenga un abogado, de este modo, los profesionales sí podemos negociar sin estrecheces y cuando por fin se llegue a un acuerdo, ahí sí, podemos tramitar el procedimiento de mutuo acuerdo.

Transformar contencioso a mutuo acuerdo.

Si sólo estáis de acuerdo en divorciarlos, como dije, lo mejor es que cada uno tenga un abogado. Pero calma, esto no significa una guerra sin fin hasta que se dicte sentencia. Sólo es una manera de que la negociación se haga en igualdad de condiciones para que se transforme el resultado de la negociación en un mutuo acuerdo. Honestamente, no he tenido un divorcio que terminase en contencioso. Quizás por la mano izquierda del juez, que prácticamente obliga a que las partes lleguen a acuerdo para que él sólo tenga que homologarlo. Puede parecer que no se quiere mojar, pero para mí es la decisión más acertada que puede tomar un juez en esta materia: las dos partes deben ser las que decidan, al fin y al cabo, se trata de su vida familiar.

La transformación de divorcio contencioso a mutuo acuerdo se puede hacer en cualquier momento. De hecho, si empieza por contencioso, con una demanda, lo ideal es contestar a la demanda por si acaso. Y de verdad, no pasa nada por que te llegue la carta de demanda de divorcio, eso no impide que lleguemos a un acuerdo. El juzgado conoce la naturaleza de este tipo de procedimientos y la propia ley es flexible en este aspecto. Cuando estéis de acuerdo en todo, lo transformamos.

La transformación no es nada del otro mundo, consiste en que los abogados y procuradores de ambas partes presenten un escrito conjunto al juzgado solicitándolo, y acompañándolo del convenio regulador que las dos partes desean ratificar. El juzgado lo recibe y, básicamente, cambia la denominación del procedimiento y se termina antes.

Divorcios contenciosos.

Hay personas que no están de acuerdo ni en si divorciarse o no. Afortunadamente, a nadie se le puede obligar (en la actualidad, en España) a estar casado, así que se presenta una demanda de divorcio, y si la otra parte quiere que su situación esté correctamente tutelada, buscará un abogado y un procurador (matizo, normalmente los abogados os ayudamos a encontrar procurador). Y si no lo hace, no pasa nada, el procedimiento sigue adelante con la otra parte “en rebeldía”. Sentencia y regulación de la situación post-matrimonial: custodia, visitas, pensión, reparto de bienes gananciales… Evidentemente es el procedimiento más complicado porque es posible que luego haya que obligar a la otra parte que no quiso ni presentarse al procedimiento a que cumpla la sentencia, lo que se conoce como “ejecución”.

Pero sólo quería matizar este ejemplo, que fue el caso de un turno de oficio. La mayoría de los divorcios contenciosos acaban razonablemente bien. Como digo, en el Juzgado de Santiago nos obligan a llegar a acuerdo, así que, felizmente, siempre hemos terminado de mutuo acuerdo.

Sólo la separación.

Es un paso intermedio, pero la verdad es que ya no se estila. Ahora hay otra mentalidad social y si te vas a ver en un procedimiento, en mi opinión es mejor que sea para resolver la situación de forma definitiva. Como les digo a mis clientes, si os reconciliáis, os podéis inscribir como pareja de hecho, así no tendréis tantos costes si deseáis cambiar nuevamente de idea (de hecho, ninguno).

 

Recuerda que esta es mi opinión, basada en mis experiencias como profesional.  Contencioso hasta el final, en derecho de familia y con menores, nunca será mi lema.

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